
Hola, mi nombre es Sonia. Quería contarles brevemente lo que me ocurrió con la piña. Después de realizar la tesis para graduarme aumente aproximadamente seis kilos, los cuales no había forma ni manera de bajarlos. Un buen día me compre una piña y se me ocurrio cenar con dos vasos de zumo. Increíble pero cierto: fui muchas veces al baño a orinar, lo que se me vino a la mente fue que tenía retención de líquido. Seguí comiéndola y no sólo bajé de peso sino que me siento mucho mejor, ya que tiendo a subir el colesterol y he notado que lo he bajado; también he moldeado el cuerpo y me inspiré a ir al gimnasio. Me siento con más fuerza para hacer las cosas. La recomiendo ampliamente, pero también hay que poner de nuestra parte. He ido eliminando las frituras. Desayuno bien pero la cena debe ser poca. Comer la piña a cualquier hora es bueno, pero también lo es hacer ejercicio o caminar. Les deseo suerte y querer es poder.